domingo 8 de noviembre de 2009

VISITA DE SIL

Este domingo 8 de Noviembre,recibimos la grata visita de Sil de "Las últimas palabras", en nuestro querido Taller Kapasulino, también nos acompañó Néstor de "Los Apuntes del Oso"

En la foto estamos:
Iván, el Oso, Noe, SIL, Susana , Lisandro y Carla.
Nos dimos el gusto de conocer personalmente a alguien que ya queríamos virtualmente, y encontramos en ella a una gran amiga y persona.
GRACIAS POR TU VISITA SIL!!!
Junto con el mate, los sándwiches, y la torta, no faltaron los ejercicios literarios.
Para leerlos has clic en "Leer mas"


El primer trabajo consistió en una especie de cadáver exquisito,en que una persona comenzara una historia de pocos renglones, luego le pasaba la hoja al compañero hasta completar la ronda.
El final de la historia fue escrito por quien la empezó.
Los participantes fueron: Sil, Lisandro, Noelia, Susana, Carla, Iván.

DESESPERANZA
Recorrí las calles solitarias tratando de verte en cada sombra. En cada mirada, me choque con extraños y errantes. Me sumí en un silencio profundo, a pesar de los ruidos que explotaban en mi alma. Te busque bajo el sol que era el único testigo de mi irrazonable búsqueda. (Sil)
Te busque en aquella plaza donde los árboles eran testigos de nuestros susurros, les pregunté por ti y no respondían. Con la mirada sobre el piso y el alma en pena, colgada sobre mi espalda seguí caminando sin saber donde iba a terminar. Sólo quería encontrarte. (Lichi)
Buscaba revivir el silencio de las noches agotadas, o un corazón agitado de sobresaltos encantados que me lleve a recuerdos sepultados por el tiempo. Entre sueños perdía mis sentidos, entre nubes se ocultaban mis motivos, hasta desmayar en el olvido. (Noe)
Recorrí las calles que fueron nuestras, testigos del amor que ya no está. Recorrí los años de nuestra vida en que solo tu nombre era mi alimento. Recorrí la felicidad vivida.
Por última vez (Susana)
Y aún así no te encontré. Pero reviví cada momento, se llenó mi alma de recuerdos y por fin pude darme cuenta que siempre estuviste conmigo. (Carla)
Entonces me di cuenta que buscaba equivocadamente, no había valorado muchas cosas; no vi tantas cosas… Y ahí, te tuve… por suerte… (Iván)
Te tuve, aún sin tenerte. Resigné toparme con tu rostro. Entendí que el viaje terminaba. Mis cinco sentidos se sintieron satisfechos porque vi la verja que te protegía y rocé con mis yemas toda la tibieza de las paredes de tu casa, y aspiré el aroma exquisito del dulzor de tus jardines y escuché el gorjeo de los gorriones en tu siesta.
Y bebí la amargura de aceptar que no me amas. (Sil)


El segundo trabajo fue un cadáver exquisito (Cadáver exquisito es un ejercicio literario que se realiza en grupo. Un integrante escribe tres oraciones, tapa las dos primeras y pasa la hoja al siguiente compañero. Este solo ve el final y a partir de eso escribe tres oraciones. Como el compañero anterior pasa la hoja tapando sus dos primeras oraciones, y así sucesivamente hasta llegar al ultimo compañero)
Los participantes fueron: Iván, Carla, Susana, Lichi, Sil y El Oso.

CADÁVER EXQUISITO
Lloviznaba desde hacia horas, la sudestada se metía de costado en mis ojos; cada vez que un vehículo pasaba me asomaba a ver si ese era el auto, la llovizna solo dejaba ver las luces. (Iván)
Pero no era, seguí esperando impaciente, y no llegaba, la noche se volvía mas oscura. Se desató la tormenta, y yo seguía sufriendo, mirando la ventana. (Carla)
Los rayos surcaban el cielo y se estrellaban en el campo. ¿Donde estás?. Los teléfonos no funcionan. Mi angustia crece con los truenos. Regresa, por Dios, regresa a salvo. (Susana)
Regresa que tengo frío, que se congela mi sangre. Regresa en ésta noche que las estrellas piden iluminar tu imagen y que la lluvia me ha prometido que dejará de inundar mi corazón, si te quedas a mi lado. (Lichi)
Pero, traicionera, su promesa no ha cumplido. Se evaporaron las gotas con el sol letal de la mañana, y en lo único que me he ahogado es en tu olvido. (Sil)
Por eso sigo aquí, sentado en este patio, sin camino por recorrer, ni horizonte, ni utopía. Pero te busco, aunque sea en mis sueños. (El Oso).

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jueves 5 de noviembre de 2009

Relato fantastico en una villa sin fin ni principio por Iván

El Galpón

Amaneció un día y ya estaba ahí, no se sabe quien lo trajo, o quien lo armó. Al principio no le dieron importancia, la gente de la barriada le fue indiferente, los únicos asombrados fueron los vecinos más próximos.

-En ese lote estaba la casa de los Peñalba.-
-También ocupa algo de mi terreno.- se quejó más de uno
Que se levante un galpón en un día, no es misterio para nadie que no viva en la proximidad. Pero que de la noche a la mañana levanten un galpón, que ocupe parte de tu terreno y no hayan hecho el mínimo ruido, eso sí es un misterio.

Desde mi casa (una de las pocas de dos plantas en ese asentamiento) se lo podía ver bien, ya que está desde mi ventana cruzando la calle.
El galpón ocupaba un área de diez por veinte, fue difícil medirlo, por que cortaba paredes y pasillos de la villa. Tenía una altura calculada de diez y un techo a dos agua con mínima pendiente. Estaba cubierto por chapas de zinc sin pintar y extrañamente no tenía puertas, ni ventanas ni aberturas. Otro misterio, el segundo.

¿Qué paso con los Peñalba? ¿Están adentro? ¿Cómo van a salir?
Un día mientras todos estaban debatiendo en la vereda, alguien dijo: -Al fondo del pasillo no vivía un viejito-. Nadie respondió, todos pensaron un rato. -El que trabajaba en el puerto y se jubiló, ese que caminaba con el bastón.- agregó
Ahí lo recordaron, y era cierto... la casa del viejito también habría quedado debajo del galpón. Más misterios, de esos que asombran mucho y preocupan otro tanto.

Algunas noches se podía ver salir de entre sus duros chapones, vapor de agua, como si adentro alguna actividad estuviese ocurriendo.
Todos los días desde que había aparecido, semejante mole metálica, los vecinos se juntaban a partir de las seis a debatir y hablar sobre el tema. Cada vez era mayor el número de disertantes y curiosos. Fue una tarde que Ángel Cejas propuso hacer un relevamiento:
-Tengo un limonero, y antiyer estaba a metro, metro y medio, y ahora ta ahí nomas. Al ladito. Casi que me lo arranca, me dobló todas las ramas. No puede ser esto.-
Entre todos fuimos a su patio, cada vez más reducido en lo que respecta a superficie.
Era cierto lo que había dicho Angelito. El piso era de tierra seca, sin césped. Donde la chapa termina y se apoya, había una acumulación de tierra removida, como si se hubiese arrastrado. ¿Misterioso no?

La noticia se corrió por todos lados, y al otro día las personas ocupaban ambas veredas y la calle .El patrullero rondaba con frecuencia. Sospechaban de los vecinos. Las órdenes de allanamiento ya habían sido pedidas al juez.
Entre tanto tumulto apareció la barra de: "El Martuco", tenían un fama de "pesados". Atropellaron prepotentemente para abrirse paso y con una escalera se metieron por el pasillo y sin dar explicaciones la apoyaron sobre una de sus paredes. Venían a desarmar todo y a vender las chapas. Nadie dijo nada, no hubo quejas ni reclamos, porque tal vez era la única vez que una actitud mafiosa hacía algo bueno por el pueblo. Un tal "Negro" se subió primero al techo, era muy delgado casi esquelético. Después subió otro, a ese lo conocía, era Kike Flores, cuando un tercero estaba en ascenso, la escalera se cayó, pareció estar bien apoyada, quien estaba en ella solo sufrió un golpe cuasi mortal. Kike se asomó a ver, e inexplicablemente fue a parar al suelo, nadie lo empujó, solo sufrió un traumatismo.
-A mí como que... me empujo el piso. No sé cómo explicarlo,- dijo Kike.
Arriba se escuchó ruido de chapas y el típico ruido de cuando algo golpea el piso de tierra.
Nadie sabe que le pasó al "Negro", desapareció ahí arriba, nunca más se lo vio.
-Se lo habrán tragao las chapas.- dijo uno.
Caras de susto y angustias solo se vieron en ese momento por el pasadizo.

Después que la ambulancia se llevo al malherido, y sin preocuparse mucho por el desaparecido. Decidieron no volver a subir y empezar a desarmar desde abajo. No había remaches ni pernos visibles, ni siquiera cumbreras.
Palanquearon entre dos una chapa con una barra, les dio bastante esfuerzo, la doblaron, cuando la elasticidad fue vencida, uno de los fulanos se agachó y se asomó. Se movió horrorizado, estaba agitado y no pudo hablar bien de corrido. Cuando se recompuso dijo:-Esta...la cabeza...de...Javier ("El Negro")-.
"Martuco" se asomó, y en un acto sobrenatural la chapa se dobló, a su posición natural, arañando y despellejando violentamente parte de la cara de éste.
Fue este hecho lo que provocó que desenfundaran sus pistolas de 9mm y comenzaran a vaciar los cargadores contra la susodicha estructura.
Cada impacto dejaba un orificio que tardaba no más de cinco segundos en ser remendado desde el interior con otra chapa.
Tomaron sus cosas y así como vinieron se marcharon.
¿Como y porque fue que pasó esto? Misterio. Misterio. Diría Roberto Arlt.

"La Vieja del kiosco" tenía en un rancho pegado a la casa de los Peñalba, pero con ingreso por la otra calle, la perpendicular. Vivía sola en una casa de ladrillos huecos y techo de madera.
Fue una madrugada que un ruido alboroto a la gente. Y ese alboroto me despertó, desde mi ventana pude ver todo. Entendí el porqué de esa reacción, pero me quedó la sensación de que había más cosas inentendibles.
El galpón se estaba desplazando con movimientos lentos y flexibles, como una oruga metálica sin anillos. Lo hacía sobre la casa de "La Vieja", derrumbando sus muros y techos, aplastando las pocas cosas que tenia, incluso a ella misma, que desde el interior gritaba.
En la vereda todos estupefactos, nadie hacia nada.
¿Qué le pasó a la pobre vieja? ¿Como carajo se puede semejante cosa? ¿Que corno pasó acá?

Me dormí intranquilo, estaba muriendo gente conocida. Eran las 2.A.M, en 3 horas me levantaba y entraba a trabajar.
Cuando amanecí, ni pensé en lo ocurrido, tomé mi habitual mate con criollitas y bajé. Ya en la calle encontré gente que se acercaba de todos lugares. Estaba Angelito, me le acerqué.
-¿Qué pasó?-Pregunté a Ángel
-Se jué, desapareció.-
-¡¿El galpón?!-
Asintió feliz, tenía una sonrisa larga, se lo notaba relajado.
Once días estuvo, como vino se fue, se llevo varias personas. Dicen que reapareció por la Villa Banana en Rosario, por Campana, En La Plata en tres lugares distintos y en muchos lugares más, ¿donde está? si puedo lo voy a ver.
Me gustaría entrar, quiero ver que mierda hay adentro.

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lunes 2 de noviembre de 2009

LAS CINCO HISTORIAS por Carla, Iván, Lisandro, Noelia y Susana

Este es un trabajo grupal, una especie de cadáver exquisito, que consistió en que cada uno comenzara una historia de pocos renglones, luego se le pasaba la hoja al compañero hasta completar la ronda.
El final de cada historia fue escrito por quien la empezó.
Los participantes fueron: Carla, Iván, Lisandro, Noelia y Susana.
Para leer las historias hagan clic en Leer más.


Historia comenzada por Noelia
Despertó a la madrugada transpirado, agitado, confundido, desorientado.
Aquella pesadilla lo había dejado pensando más de lo normal, lo había hecho dudar entre la realidad y el misterio de los sueños, el mágico misterio de los sueños. Mágico y aterrador. (Noelia).
Trató de recordar detalles de su sueño pesadilla. Tres esqueletos negros corrían por el interminable pasillo de la mansión a medio derruir de sus abuelos maternos muertos hace ya diez años.
Tres rostros desfigurados y a la vez familiares pero no lograba recordar de donde…
Volvió a sentir el frío recorriendo su espalda… Igual a cuando era niño y lo obligaban a pasar sus vacaciones con los viejos. (Susana).
Comenzó a caer una gota fría de sudor, quedó quieto en el ante baño. No sabía si moverse, correr, gritar o llorar. Mirando esos rostros frente del espejo, con un hilo de voz, les preguntó si querían algo, qué buscaban… Pero sus abuelos no le respondían, solo le sonreían con malicia. (Lichi).
Dio media vuelta y desaparecieron, fue a la cocina asustado, y vio a sus abuelos tomando unos mates. Quería correr pero estaba paralizado del miedo.
Los fantasmas, con gestos, lo invitaban a sentarse a matear con ellos. Un impulso lo levó a acercarse. (Carla)
De a poco fue caminando hacia aquellos extraños huéspedes, creyendo que en cualquier momento desaparecerían, se esfumarían tal y cual como llegaron. Pero no, siguieron allí, la pesadilla no era más que los minutos del tiempo real, y lo peor fue que lo esperaban, lo hablaban y solo les interesaba que entendiera que no había que tener miedo, que ellos era lo que seguía al final, y que tenían un solo objetivo y era quedarse a esperar a los que vendrían después, como había llegado él. (Noelia)

Historia comenzada por Iván
Castellanos y Tucumán no es la esquina más linda de Rosario, tampoco la más limpia. Poco transito un miércoles a las 2 PM, me incline sobre la pared y mire el cielo, un rayo surcó los aires. El trueno se oyó a los 5 segundos. (Iván)
Apenas sucedió el impacto quedé atónito, quieto en mi lugar, escuchando gritos desesperados, oyendo bocinas de los autos; y el humo, y la gente aturdida corriendo. Llantos de niños. Sucedió una catástrofe, pero la humareda no me dejaba ver. (Lisandro)
El rayo cayó sobre la estación de servicio, impactando una centella sobre el surtidor de Nafta que estaba justo llenando el tanque de un camión. (Susana)
Lo que vi, no solo fue desesperación, sino gente quemándose viva, autos en llamas, casas… Pero la gente… ¡la gente no! No podía hacer nada, me tumbe en el piso a llorar, viendo como el fuego se me acercaba. (Carla)
Me escondí en la entrada de un edificio, el fuego me rodeó, el calor ampollaba mi piel. Arrinconado cada vez por las llamas, la pintura se derretía de las paredes, las llamas estaban a medio metro… Cuando cayó un diluvio. Pero yo estaba en un hall, y los halles son techados. (Iván)


Historia comenzada por Lisandro
Fue la verdulera quien incendio mi casa. Lo sé, me dijeron. Todo porque se enojo por no haberle pagado la cuenta, todo por deberle veinticinco pesos. (Lichi)
Yo pensaba pagarle ni bien cobrara, pero esa loca salió a la calle con varios bidones de nafta, un encendedor y la lista de deudores. En total incendió treinta y cinco casa por un total de ciento trece pesos, que no lo justificaba ni lo que gasto en fósforos. (Susana).
Pero ella era así, descontrolada. Todos los vecinos sabíamos pero nunca pensamos que iba a llegar a tanto. Cuando llegó la policía amenazo con que si la tocaban se quemaba viva. (Carla).
Estaba arriba de un árbol, con varios bidones de nafta. Los bomberos, la policía y el barrio estaban esperando que baje. Se negó, se roció con nafta y dijo que le diéramos el dinero de los seguros. (Iván).
Al convencerla, se bajó del árbol despacio, llorando y riendo a la vez. Lograron calmarla, el olor a nafta inundó toda la cuadra, cuando creímos que ya estaba todo calmado y solucionado, accidentalmente el viejo Gutiérrez prendió un cigarrillo con un fósforo y lo tiro semi-prendido sobre el pie de la verdulera.
Aun nos preguntamos ¿Habrá sido sin querer? (Lichi)


Historia comenzada por Susana
Sonó el celular era de madrugada Alberto Santos Costa no estaba acostumbrado a recibir llamadas a las 2y17 minutos de la madrugada, menos de su madre que antes de que existieran los celulares ya había fallecido. (Susana)
Era muy puntillosa, así que dejo de lado el susto y le contesto correctamente-“Buenas noches madre. ¿Necesita algo?-
Su madre le contestó- Si y tiene que ser ahora.- (Carla)
Pensó que era una broma de mal gusto.
Colgó.
Sonó de nuevo, apagó y llego a su casa un tanto nervioso. Prendió la luz y lo primero que vio fue el monedero de su madre sobre la mesa. (Iván)
Paralizado lo tomó y lo revisó, detrás de la puerta corrediza sintió un -“Chhist…Chhist…”-
Se asomó despacio esperando no ver a su madre….pero ahí estaba ella, con la mirada fría y la boca torcida….
Nunca supo si le sonreía. (Lichi)
Como pudo se sobrepuso y la saludó amablemente (no quería enfurecerla) aún recordaba su mal carácter -¿Qué tal madre? ¿Qué la trae por aquí?- le preguntó, a lo que la señora inmediatamente contestó. –“Mira Albertito, como ya sabes éste domingo es el día de la madre”
-Si madre ya encargué la docena de claveles rojos que tanto le gustaban-
-No Alberto este año quiero otra cosa, éste año quiero un celular!!!- (Susana)

Historia comenzada por Carla
El sonido se oyó hasta el fondo de mi casa. Salí corriendo a la vereda; fue tanta la impresión cuando lo vi, que vomité. (Carla)
Arrodillada en la calle con las manos en la tierra, no pude contener lo que serían punzadas de asco en el estómago. Nunca había visto un cuerpo decapitado, nunca vi tanta sangre esparcida, que fea imagen… (Iván)
El cuerpo yacía sobre el cordón de mi casa, y la cabeza en la calle. Mi perro Sultán lamía la parte del corte, y yo lo intentaba alejar, aún le daba órdenes con el hilo de voz por el susto. (Lichi)
Sin querer vi la cara que me miraba apartada del cuerpo desde la calle, ya sabía quien era… mi vecino. Estudiante avanzado de química, era un genio, quería inventar algo que le salvara para el resto de su vida.
Ya varias veces hubo que asistirlo por quemaduras y golpes de electricidad…. pero esta vez se le fue la mano. (Susana)
Los vecinos que me vieron en la vereda y alarmados por el ruido se fueron acercando. Nadie nunca pudo borrar esa imagen. Lo único que nos quedo fue mudarnos. Esa cuadra quedó vacía para siempre. (Carla)

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jueves 29 de octubre de 2009

Calavera. por Noelia.

Nos desvelamos de repente en una noche cualquiera
no calculamos el suspiro ni el instante.
Huimos.

Como dopados de una ira que se saborea
al filo de aquel recuerdo con gusto a arena.

El polvo tose alas
alas que no vuelan.
Y tose el polvo
vuelven las alas al lugar de salida,
nunca lo intentes,
tose el polvo
pero en el polvo te quedas.

Camina junto al viento
la duda que todo lo niega,
no deja objeto sin sombra
ni cielos sin tormentas.
Tormenta pensada, asimilada,
aún así incierta.
Quizás alguna luz se encienda
quizás su sombra cambie
quizás dude del polvo que resta a mis dudas.
Alas incineradas
Suspiramos el instante en el que desvelamos.
Desvelamos de esta vida,de la que solo puedo hablar.
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lunes 26 de octubre de 2009

Velorio del tío Felipe por Lisandro

A las cuatro de la mañana sonó el teléfono, me levanté entre dormido, atendí. Mi primo Juan me dijo secamente que el tío Felipe había muerto. Me cambié lentamente quejándome, no quería volver a ver a mi familia, a toda esa mersa de falsos, pero bueno, tenía que ir por compromiso.

Primeramente no sentí dolor en el alma por mi tío muerto, y menos por mis primos. No lloré porque nunca fui de desperdiciar lágrimas por quienes no se las merecían. Me senté frente del cajón mortuorio. Mi tía comenzó a gritar lastimosamente:
-¿Por qué mi Dios? ¿Por qué te lo tuviste que llevar? ¿Por qué Dios mío? -Mientras se acercaba la parentela para consolarla, en una carrera para ver quien era el mejor consuelo para ella. Me acerqué a mi hermano y le susurré en el oído:
- Cállenla, que callen a esta loca.
Mi hermano me fulminó con la mirada. Sin pensarlo dos veces me alejé lentamente de él porque de otro modo iba a terminar haciendo compañía a mi tío muerto.
En otra sala, me acerqué a una pequeña reunión de cuatro personas algo ancianas y escuché sus comentarios fuera de lugar:
- Era tan bueno Felipe…
- Sí y buen padre.
- Y un gran trabajador.
Por inercia, una risa o mejor dicho una carcajada en seco se escapó de mi boca. Me devoraron con sus miradas y al sentirme intimidado me fui afuera a fumar un cigarro.
Mi primo Juan se acercó llorando y me abrazó. Yo respondí a su pedido de consuelo soportando que me llenara toda la camisa de moco. Lo acompañé hacia adentro y todos los presentes se dirigieron a abrazarlo desesperadamente.
Cansado me tiré en una silla dejando que mi primo se las arregle solo, y me dormí apenas por cinco o diez minutos, siendo despertado por los murmullos del rezo de un rosario… Malhumorado quise aplacarme con algún recuerdo lindo del tío pero no hallé ninguno.
Siempre les pegaba a mis primos y a mi tía, nunca trabajó, no fue buena gente, estafó a media Argentina… y mi tía, de qué se la daba, siempre fue una mujer con placeres ajenos a los de Felipe. Cada familiar sabe quién es el otro, pero en su falsedad son felices entre ellos.
Mientras a modo de pésame rezaba el Ave María y el Padre Nuestro, me iba acercando hacia los cínicos y el estómago se me revolvía por sus voces falsas, por los que se creen comer santos para después defecar diablos, por los que te regalan el elogio un vez estando muerto mientras en vida te matan sacándote el cuero. Por los que pretenden ganarse el título y decir con orgullo: “Yo estuve acompañando desde el primer momento a toda su familia en el duelo”, y por muchas idioteces más. Y sin pensarlo, o más bien pensándolo pero sin querer actuar, se me escapó un grito de furia:
-¿Por qué Dios permitís todo esto? ¿Decime por qué?
Y todos, como ratones hambrientos se me acercaron, se me abalanzaron para calmar lo que creyeron mi dolor, pero que en realidad era una queja hacia ellos, aunque nunca lo supieron.


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jueves 22 de octubre de 2009

LA CASA DE LOS MOLINOS por Carla Kowalski


De niña, con mis padres, íbamos a la casa de mis abuelos, un pueblo que quedaba a 40Km. de mi ciudad. Siempre me llamaba la atención del recorrido una casa con tres molinos a su alrededor, que se encontraba a 1/2Km de la ruta, en el centro del campo.
Había algo en ella, que me hacía pegar mi cara en la ventanilla del auto, algo mágico y diferente, que me llamaba la atención y no sabía que…
Pasaron los años y fui creciendo, pero mi cara pegada en la ventanilla no cambiaba.


La última vez que fui de mis abuelos, cuando volvíamos del cementerio por el fallecimiento de mi abuela, era de noche y yo tenía 16 años.
Volví a acercarme a la ventanilla, pensando que era la última vez que vería la misteriosa casa de los molinos. Pero ésta vez fue diferente, cerca de la ruta, de frente a la casa, había dos ancianos. Nuestras miradas se cruzaron, pero para mi sorpresa los dos me miraban con odio y uno de ellos me señaló. Despegué mi cara de la ventanilla rápidamente, sentí mi corazón latir con fuerza, estaba asustada, angustiada. Les comente a mis padres si habían visto a los ancianos, pero ellos no habían notado a nadie en el camino.
Pasaron dos años, y yo nunca deje de pensar en esas personas. Soñaba con ellos, tenía pesadillas terribles…
Luego de reflexionar, tome una decisión que me cambiaría la vida. Cansada de mis pesadillas, resolví ir a la casa de los molinos, quizás así terminaría con la obsesión que e rondaba todos los días.
Me levanté temprano y me subí a mi auto. Cuando manejaba sentía escalofríos, no sabía con qué me iba a encontrar. Me tranquilizaba pensar que quizás era solo una fantasía de niña.
Llegué al campo y me adentré en el camino que llevaba a la casa.
Cuando descendí del auto, vi a los dos ancianos sentados en unas reposeras. Al verlos de cerca me di cuenta que sus rostros me eran conocidos, pero no lograba descubrir quienes eran.
Al unísono dijeron: -Te estábamos esperando.
No sabía que decir, estaba terriblemente asustada.
La anciana se levantó y mirándome fijamente dijo:-Por tu culpa estamos atrapados aquí- mientras me señalaba. Yo seguía sin poder emitir palabra.
El hombre se paró y se me acercó dos pasos: -Dentro de unos años tomarás una decisión que hará miserable la vida de mucha gente, destruirás vidas como las nuestras- Agregó.
-¿Qué?, ¿Quiénes son ustedes?- Alcancé a decir.
Ellos no contestaron a mis preguntas, pero me explicaron:-Nuestra misión es avisarte.
La anciana cambió su mirada de odio, por una de dolor: -Por favor… no lo hagas…
Después de pronunciar esas palabras desaparecieron ante mis ojos..
Corrí a mi vehículo desesperada, aceleré con fuerza, quería alejarme de ahí. No entendía. Miles de emociones recorrían mi cuerpo.
¿Sería real lo que había vivido? ¿Yo podría causar algo terrible en el futuro? Como saberlo…
Sólo me quedaba la esperanza, de llegado el momento que ellos mencionaron, tomar la decisión correcta.

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domingo 18 de octubre de 2009

PASOS SOLOS por Susana Ferreira

Cuando la vida se pone difícil,
y tan pesada…
Y uno arrastra los pies
empujando el aire,
y no llega a tiempo,
y no tiene ganas,
y no tiene ánimos.
Para no sucumbir,
cuando voy cabeza gacha,
digo tu nombre despacio…


Casi es un rezo.
Digo tu nombre rezando,
casi es un credo
Digo tu nombre
y adentro siento el calor de tu aliento
para no rendirme a los miedos.

Digo tu nombre en silencio
toda la fuerza que tengo
son pocas letras que enredo
entre las quejas,
los años que pasan.
los sueños maltrechos…
Y tu nombre es remedio.
Elixir que cura
y que solo yo bebo.
Tu nombre…mi Rey,
es mi infinito consuelo.

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jueves 15 de octubre de 2009

TALLER ABIERTO OCTUBRE

Como ya todos saben una vez por mes publicamos el trabajo de nuestras visitas.
En este caso nos visitan Emiliano Gabriel Pascal y Pablo Feliziani.
A continuación encontrarán una pequeña reseña de cada uno, luego, para leer sus textos, cliqueen "leer mas".

Emiliano Gabriel Pascal, tiene 22 años, vive en Adrogué, provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudia letras en UNLZ. Mantiene el blog: Refugiofantasia.
Nos regala su cuento "Carta Nº 2"

Pablo Feliziani, es de Villa constitucíon, Santa Fe, Argentina. Cursó el colegio primario y secundario junto con nuestro compañero Iván Ignacio. Es Instrumentador Quirurgico y estudia 2do año de Profesorado de Filosofia en Rosario. Tiene 28 años. Y nos trae su texto: "¿Qué nos pasa que no podemos estar solos?"



¿Qué nos pasa que no podemos estar solos? por Pablo Feliziani

¿Qué nos pasa que no podemos estar solos?
¿Nunca se hicieron esta pregunta? Algunos sí, y se atrevieron a vivirla que fue lo más desafiante en esto de intentar darle una respuesta a esta pregunta.
Estar solos nunca es malo, siempre que se lo haga en su buena medida, no es malo sino que es saludable. Es ese espacio y momento donde tus ideas, recuerdos, anhelos, etc. se hacen más que evidentes y presentes.
Lo desafiante es animarse a vivir solos, sin apoyos, sin derroteros aparentes, más que la propia fe…
Quienes se animaron a vivir esto gozan con ello y son felices. Sí muy felices en un mundo que no sabe de ésta soledad, no de la otra que sí sabemos; la de no darnos tiempo para nosotros mismos por estar siempre dependientes de otros o relacionados de una manera hasta patológica. Hoy estar solos es signo de debilidad, hasta de patología para los más extremistas…
Darse el momento de soledad no es ser un solitario, es ser amigo de uno mismo, es quererse a uno mismo. Es entrar y ver que hay, para luego salir y ver que dar.
Nos vaciamos día a día entre mil ocupaciones, las cuales muchas no son tan necesarias. Vaciados y sin sentido, porque claro, estar solos implica un poco de silencio, su gran amigo…
Quienes se animaron a vivir la repuesta nos enseñan a callar para encontrar la nuestra, la que nos es muy propia, la tuya, la mía. Por eso yo callo ahora, para
Encontrar la mía y empezar a vivirla…



"Carta Nº 2" por Emiliano Gabriel Pascal

Buenos Aires, sábado 14 de Octubre

Querida:

Tampoco anoche pude dormir, no sé por qué te lo cuento, tampoco por qué lo escribo, lo único cierto es que no he dejado de pensar en vos, en tus ojos, pero sobre todo en tu mirar. Sabés, esta carta pretendió ser más larga, lo fue y sin embargo, fue borrada.

De todas formas hay algo en todo esto, la desaparición de la vieja carta, el volver a escribirte y el suponer que me leerás; que me hace pensar en una situación dramática, es decir, artística. Te veo sentada en la puerta de tu casa abriendo la carta, sorprendida pero alegre y a la vez un tanto feliz, te veo leyendo y releyendo cada una de las líneas y pensando qué me vas a contestar, te veo sonreír y eso me encanta.

¿Sabés? Hace mucho que se me planteó esto de escribirte y sin embargo, el obrar del azar o el capricho de algún dios (acaso la intervención divina de algún demonio) me han frenado en el impulso inicial de enviarte cualquier barbaridad. Pensaba escribirte un poema, luego un cuento, y luego dije “a lo mejor un simple mensaje de cariño o de afecto”. Pero no, nada de eso fue enviado ni escrito, el tiempo o vaya a saber qué otro fantástico ser me han despojado de esa idea inicial, intuitiva y levemente patética. Hoy, aunque no creas, algo más maduro, pienso que estas líneas deben de ser preciosas. ¿De qué otra manera tendría yo el derecho de hacerte perder el tiempo? ¿Sabés? Estas líneas tienen que ser preciosas y lo son, porque sinceramente van escritas con aprecio.

¿Y sabés lo que es el aprecio? Es no escribir por escribir, es no hablar por hablar, es saber callar y saber decir en el momento oportuno. Cuántos poetas hay que sólo escriben por el simple impulso de ver algo suyo publicado, Vida, yo escribo porque me gusta escribir, la escritura es en primer lugar un acto onanista y luego que vengan a decir cualquier cosa. Y sin embargo, la escritura también es para comunicar, pero a veces se queda tan corta...

Sí, porque uno no sabe ya qué palabra inventar para decirte lo mucho que se te quiere, que se te adora, que se te ama; entonces lo único que a uno le queda es escribir y escribir febrilmente para que este impulso que del corazón cae hacia el brazo y del brazo a la mano sea expuesto en el papel. Nena, me enseñaste a escribir con la mano izquierda, con el corazón.

Y ¿sabés? Ahora pienso que incluso esta carta que cuenta una verdad no debería ser leída por tus ojos. Acaso creo mejor proponerte algo, una labor poética o tal vez esa palabra me quede algo grande a mí, pero no tanto a vos "mi pequeña poeta". Cosa del destino o, como bien he escrito antes, intervención divina de algún demonio; la carta anterior se me perdió. Era, por supuesto, algo más extensa, algo más tediosa, pero a la vez algo más impulsiva, romántica y por ende cursi o patética. Sin embargo, estos extravíos no previstos suelen ser enriquecedores, por ejemplo ahora se me viene la idea de una historia, una novela escrita por dos narradores distintos y creo que para ser más real o para ser sincero, teniendo en cuenta mi poco arsenal lingüístico, debería ser escrita por dos autores diferentes. De un lado vos, la mujer poeta y por el otro yo...

Pensaba que esta historia debe narrar la vida de dos personas que se alejan, en el tiempo actual, y que no tienen otro medio de comunicación como no sea la carta. Entonces ellos, que ahora se ven separados por una distancia infinita de cosmos o espacio, escriben una y otra vez y una más, pero ninguna de las versiones les gusta. Con la primera saben que preocuparán demasiado al destinatario; con la segunda piensan que se demuestran muy fríos o demasiado melosos; con la última, la más concisa, no están de acuerdo, pero conceden que es la que más gustará al lector. Ellos escriben y escriben mucho, pero hay cartas que escriben y no mandan esas "Cartas que no se envían" serían nuestra historia.

¿No te parece hermoso? ¿No es cierto que es fantástica la historia? Claro que el procedimiento se agotaría muy rápido y lector de la novela se cansaría también demasiado pronto, pero no importa, ya surgirán otras ideas mucho mejores, ideas de seguro tuyas.

Es hermoso escribirte, es hermoso como cuando estás a mi lado en silencio y yo juego con tus rulos y te veo esos ojos verdes y me pierdo y me ahogo en tu mirar, tu mirar que es tan profundo como el mar. Entonces yo me siento tan pequeño a tu lado, tan pero tan chiquito y lo único que quiero es abrazarte y quedarme ahí a tu lado. ¿Ves?, no puedo salir de lo patético y acaso por eso esta carta no deba de ser enviada...


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lunes 12 de octubre de 2009

"Ruidos" por Iván Ignacio

Un sonido me despertó por muchas noches. Empezaba todas las madrugadas a la misma hora, lo hacia con una perversa puntualidad. Nunca me animé a levantarme, siempre tapado hasta la nariz, asustado en la cama; preferí temer a lo desconocido que animarme a descubrirlo. Cada noche al acostarme me preguntaba si el dramático ritual nocturno seguiría su ciclo o se terminaría al fin. En el primer mes no dormí nunca de corrido. En el segundo pasó algo extraño, mis desvelamientos fueron más esporádicos o bien me acostumbre o algunas noches las fuentes de los ruidos se calmaron.

Fue en la víspera de un feriado que volví muy tarde del trabajar, decidimos cenar afuera con todo el equipo forense. La cena termino tarde, más de lo que yo habituaba terminar el día.
Entré en mi departamento, prendí la luz, ordené un poco el estar para el día próximo y cuando todo estuvo listo apagué la luz del living y por el pasillo me dirigí a mi habitación. A medio camino hacia la izquierda estaba la puerta del baño. Estaba cerrada, fue extraño, siempre la dejaba abierta, ya que tenia problemas de humedad y no tenia ventilación así podría deshumidificarse con otra velocidad. Tal vez la habría cerrado el viento, o yo sin darme cuenta y lo habría olvidado.
Estiré mi mano y cuando tomé el picaporte, una luz del interior del baño se dejó escapar por debajo de la ranura de la puerta. Me quedé helado: -Las luces no se prenden solas.-me dije. – ¿Realmente esto me está pasando?-
Escuché un ruido, lo reconocí, era el mismo ruido que me despertaba con frecuencia por las noche.
También un olor un tanto desagradable incluso para un forense, invadió mis fosas nasales. Lo reconocí.
Suavemente y tratando que los engranajes de la puerta no crujieran, baje el picaporte y empuje. Estaba muy atemorizado mi mano temblaba cada vez mas. Me costaba mantenerla firme, los segundos eran horas, abrir la puerta me pareció una eternidad.
Cuando abrí la puerta, tenía los ojos cerrados, tenia miedo de abrirlos y ver algo que no me gustara. Finalmente luego de un minuto de temblar y fruncir los parpados, los abrí. Mi primera visión fue borrosa, producto del encandilamiento.
Recuperada con rapidez la visual, noté una figura femenina peinándose frente al espejo, la veía de costado. Si bien era una mujer, no era una desarrollada, era una jovencita que muy concentrada no dejaba de peinarse, ni de mirarse al espejo. Estaba vestida de monja, tal vez lo era. Noté que tenía un embarazo avanzado. Su rostro era pálido, los labios morados e indiscutiblemente el olor nauseabundo lo emitía su cuerpo.
-¿Quién es?, ¿Qué hacia ella acá?- me pregunté a mi mismo.
Petrificado como estaba, estiré mi mano y apagué la luz, la prendí rápidamente, hice este juego un par de veces. Ella se dio vuelta y me miró. Noté una marca bordó en su cuello, también vi sus pupilas dilatadas. Su aspecto era peor de lo que imaginé primeramente. Tenía tierra en el pelo y gusanos lumbriformes en las orejas. Estiré mi mano y saqué el más grande.
Recostó su mejilla en mi muñeca y la frotó, una sonrisa dulce fue su respuesta. Se me acercó con lentitud, mi cuerpo no respondió, eran mis articulaciones propias de una escultura de mármol. No pude retroceder. La reconocí era una monjita de catorce años que había llegado a la morgue hace unos seis o sietes meses. Fue encontrada con una carta para su amante, que la fornicó sin besarla jamás.
Ya muy cerca el uno del otro, se colgó de mi cuello y me besó, no se por que no me retiré hacia atrás. Estaba siendo besado por el cadáver de una monjita embarazada. Tal vez sentí que no debía hacerlo, o tal vez no pude negarme o probablemente no reaccionaba ante nada.
Cuando me soltó, expresó una sonrisa de plena felicidad. El espejo reflejaba en mi palidez igualada solo por algún cadáver.
Estaba conteniendo mucha tensión estos últimos meses. Y más en este último minuto. Se dirigió a la bañera y se recostó.
Yo, me estaba sintiendo cada vez más débil y más mareado. Ella empezó a pujar, lo último que recuerdo fue salir de sus entrañas un poco de sangre.
Me desperté en el piso, un llanto de bebe me alarmó. Estaba en la tina, solo, abandonado. Lloraba mucho, lloraba por que tenia hambre.

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jueves 8 de octubre de 2009

Dos siguen siendo dos. Por Noelia.

Si fuera el recuerdo en tus ojos
inmutable permanecería tu lado,
y a cada instante que veas la luz,
al menos verás que una sombra rodea el lugar.


Si fuera un obstáculo en tu camino
contra mi ánimo desaparecería.
Como se oculta el sol al atardecer,
como una noche sin luna, que nada brilla.

Si fuera tu sueño
dormiría disponiendo en que pensar.
Transmitiría lo necesario
y me sentirías hasta respirar.

Si fuera tu refugio
me verías armando un fuerte.
Nos pondremos las armaduras que precises
para que solo nuestras almas se encuentren.

Si fuera tu vida
dejaría que te quedes con todo lo que tengo,
hasta que te lleves por completo aquello que me dejás:
mi alma, mi ilusión y mis sueños.

…Pero sólo sos el amor de mi vida,
y si dejo de lado mi camino
no podría darle el valor que tiene
el tenerte cerca, a cada latido.

…Sólo sos el amor de mi vida,
y si me diera cuenta de que tus pasos obstaculizo,
me alejaría por completo
y sería un destino olvidado, la felicidad a tu lado.

…Sólo sos el amor de mi vida,
y si nos alejamos del resto de aquello que nos rodea
inmersos en una nueva soledad,
moriría. Porque sola me quito el derecho a poderte abrazar.

…Sólo sos el amor de mi vida
y si de algo estoy segura, es de querer estar
para compartir cada noche hasta el final.
Mi vida, no te le voy a dar.
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lunes 5 de octubre de 2009

Mi Kapasulino por Lisandro


Ellos saben quién soy, cómo soy, y por qué soy. Ellos me conocen en los versos, en mis matices y en el círculo armonioso o alterado de todo color, toda sensación.
Ellos saben que el color verde me identifica y que lo incluyo y lo nombro antes que otros colores… Verde de esperanza que siempre lo llamo “mi verde de confianza”, porque la suelo tener la mayor parte de mi tiempo.
El blanco es la pureza, que la uso cuando quiero, y la inocencia que guardo en las profundidades de mis más adentros… Ya no encuentro esa blancura, y prefiero no buscarla.
De un rojo pasión, a un rojo gastado pasan los amoríos por diferentes versos, los incluyo en un noventa por ciento. Me gusta contarlos, vivirlos, sentirlo, sufrirlos e inventarlos.
“El gris también es un color” (dijo una gran amiga) que me sabe llevar a la monotonía, a esos días donde las sensaciones son netas y los pensamientos nulos, permitiéndome el sabor agridulce de algunas líneas.
Al negro no lo veo como un color oscuro, es bastante claro para las coplas tristes y agónicas… es uno de mis preferidos.
El amarillo es la picardía de mis actos, humor irónico del ir y venir por cada situación alarmante… Me hace trastabillar por los rincones de todo sentimiento, y es un buen recurso para enfrentarme a distintas realidades.
El azul, fuente de vida y creación como la tinta de una pluma, fuerza que se manifiesta en mis estados de energía, muchas veces en la venganza… pero es débil ante las lágrimas de sangre y la congoja ardiente.
También el violeta es el deseo de mis sueños, los sueños de mis ilusiones, y las ilusiones de añoranzas y las añoranzas de mis tiempos y etc etc etc.
El anaranjado representa el odio de mis inventos, nunca lo tengo presente, pero en cuanto haya oportunidad voy a temerle demasiado…
Y al plateado lo utilizo como escudo para aquellos que me ofenden a las espaldas… Son mis ojos ciegos ante una realidad que me lastima, a veces me perforan, pero otras, los puedo hacer revotar.
Ellos, esos colore de mi imaginación e inspiración forman mi kapasulino. Todos lo tenemos presente y escondido en cualquier rama del arte. Particularmente mi mente, mi alma y mi corazón son simplemente papeles en blanco que dependiendo del estado en que me encuentro me pintan cualquier letra de siesta o de madrugada.
No se escriben, se pintan, se mezclan, me manchan, interactúan de una forma alocada… Sueles reír, llorar, pelear sufrir soñar y amar… pero siempre con esa locura de sabor dulce.
Mi Kapasulino cada vez esta más alocado y quiere ser visto por los demás. Yo le doy el espacio y trato de demostrarlo, no sé si es la mejor manera, pero me hace feliz…
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jueves 1 de octubre de 2009

Y SÍ… ME CAI DE LA ESCALERA por Carla Kowalski


Eran las 4 de la tarde de un lunes cuando salí al patio de mi casa para destender la ropa seca. Subí a la escalera que me lleva a la terraza y junté dos remeras y 1 par de medias. Bajaba tranquila cuando de pronto, como una revelación, me vi cayendo de cara, rompiéndome todos los dientes, quebrándome la nariz y sacándome un ojo. Gracias a esa visión, fue que con fuerza tiré hacia abajo, cayendo sentada de costado y doblándome un pie.

Obvio que me dolió, pero no tanto… pero como estaba sola, empecé a lloriquear con un “ay… ay… ay” para ver si me sentían los vecinos. Pero tampoco había nadie. Lo más extraño es que no era que necesitaba que alguien me levantara, pero tenía la necesidad de escuchar:-¿Estas bien? ¿Necesitas algo?- Para poder decir con cara de sufrimiento y lástima: No… puedo sola.
Como no apareció nadie, me tuve que levantar solita. Conclusión: Esguince de pie y una bota aparatosa que parece un patín roller sin rueditas, que uso hasta para dormir.
Pero, todo esto, tiene un comienzo, un elemento protagonista que es: la escalera, que tiene el honor de ser llamada: “Escalera de mierda”.
Primero porque la casa no tenia escalera, a mi se me ocurrió colocarla para tender la ropa en la terraza, en un tendedero chiquito que entra en el patio… (Si, ya se, no se entiende).
Pero yo quería tener una terraza, y me compre un banquito de plaza para sentarme los días de sol. ¿Cuántas veces me senté? 4 o 5… El uso que le doy es apoyar el cesto de ropa mojada mientras la tiendo (si, un desperdicio).
Para colmo, mi patio es muy chico, así que con la escalera no se aprovecha, puse una mesita de plástico y 4 sillas…. pero están todas apiladas. O sea, no me siento ni en el patio ni en la terraza.
Y el motivo de la caída fue porque al ser un patio pequeño, no había espacio para escalones anchos y no queda otra que subir de costado, para llegar al tendedero que entra en el patio, pero que está en la terraza, porque abajo la escalera ocupa lugar y están la mesa y las sillas apiladas en las que nunca me siento. Eso sí, en los cumpleaños, cuando me quedo sin asientos, siempre me salvan las sillas apiladas.
Otro uso que le iba a dar a la escalera, era en la parte de abajo del descanso, hacer como un placarcito porque me pensaba comprar una cortadora de césped, que nunca compre, porque por mas que le dije al herrero que me hiciera los escalones tapados, me los hizo con unas rejitas para que me salga mas barato, cuando yo le había dicho que no me importaba porque quería el famoso descanso tapado para resguardar la cortadora de césped de la lluvia, pero ni tampoco eso logre.
En fin, quizás saque la escalera, o la rompa o la prenda fuego, porque desde el momento en que la vimos colocada, con los hierros, toda aparatosa, ocupando todo el patio, alguien dijo: “Alguno se va a caer”.
Y sí… tenía que ser yo.
Pero la pregunta que me da vuelta en estos días es ¿para qué mierda quería una escalera? La verdad, no logro respondérmelo.

14-08-09

(Para todos los que me preguntaron, Sí, es real.)

La caída que pudo ser... jejeje



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domingo 27 de septiembre de 2009

SUEÑOS por Susana

Me hundo en un sueño sereno de encuentros…
Tu rostro está en miles de espejos,
y miles de veces intento besarlo.
Me hundo en tu cuerpo caliente
te siento latir a mi lado, tus manos me calman,
me llevan tranquila a un sueño anhelado.
Tu olor reconozco en mis poros
y palpo con besos tus labios.
No quiero, no puedo evitarlo…


Me hundo otra vez… es mi sueño incoherente,
provoco soñar, no puedo negarlo.
Me acerco sonriente al abismo,
camino descalza los ojos cerrados.
Intento perderme en tus recovecos,
encuentro refugio y el fin del tormento,
en un sueño inventado.

Me hundo en mi propia quimera,
no puedo, no intento, no voy a negarlo…

Que hagan silencio las almas errantes
perdidas como yo en soñar en vano.
Que callen por siempre las pálidas musas
que flotan en éste letargo…
Que ahí viene la noche otra vez,
y sumisa me hundo en tus brazos.

(¿Qué no es real? No es excusa para no intentarlo.)

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viernes 25 de septiembre de 2009

Agradecimientos y entrega de premios (2º Parte)

En este año hemos recibido muchos premios, y no tuvimos la oportunidad de agradecer cada uno de ellos.
Asi que a partir de ahora vamos a dedicar varias entradas para agradecer los premios y también otorgarselo a los blogs que nos acompañan.
Agradecemos a:

Liliana G. por su "Oscar al mejor blog".
Pueden visitar su blog en: Bitacora de vuelo http://lanavede-lg.blogspot.com/



Adolfo Payes por Su "Pluma a grandes escritores"
Pueden Visitar su blog en: Adolfo Payés Poemas http://apayess.blogspot.com/



Luna por su "Poesia a tu web"
Pueden visitar su blog en: Luna http://www.elalmadelaluna.blogspot.com/



Para ver a quien les otorgamos los premios cliqueen leer mas



Oscar al mejor blog para:

Sil de Las ultimas palabras http://postbysil.blogspot.com/

Luna de Luna http://www.elalmadelaluna.blogspot.com/

Artemisa de Yo soy otro tú: http://in-lakech.blogspot.com/

ArtDulac´s de ArtDulac´s Blog: http://www.artdulac.com/blogs/artdulac/index.php


Pluma a grandes escritores para:

Liliana G. de Bitacora de vuelo http://lanavede-lg.blogspot.com/

Angus de Charcos paralelos: http://charcosparalelos.blogspot.com/

Roberto Esmoris Lara de Que no sea demasiado tarde: http://quenoseademasiadotarde.blogspot.com/

Loli de Mi rincón: http://lola-mirincon.blogspot.com/


Poesia a tu web para:

Adolfo Payes de Adolfo Payés Poemas http://apayess.blogspot.com/

Manneling de Tres corcheas y unas letras: http://trescorcheasyunasletras.blogspot.com/

Without de Una pluma y un corazón: http://unaplumayuncorazon.blogspot.com/


La gorda de La gorda no hay nada que perder: http://diariolagorda.blogspot.com/

Queremos agregar que de apoco iremos otorgando, a otros blogs amigos, nuevos premios.
Muchas Gracias por estar!
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martes 22 de septiembre de 2009

LAS PALABRAS, PANCHUSS

Las palabras

Hola, nosotras somos las palabras.
Yo soy “hola”, yo soy “nosotras”, ella es “somos”, ella es “las”, y ella “palabras”. No nos vamos a presentar todas, sería un poco aburrido, pero estaría bueno que nos conozcan a todas.

La mayoría de las veces pasamos inadvertidas, usted nos mira siempre, una a una, de izquierda a derecha, y siempre es así, usted lee al que nos escribió, al AUTOR del cuento, poema, novela, pero hoy es distinto, este texto lo hicimos nosotras ,y lo escribimos para reivindicarnos.
En realidad estamos cansadas de que nos usen, que premien a los escritores y que nosotras no recibamos ni un aplauso, no es justo. Gracias a nosotras se hicieron famosos Borges, Bioy Casares, Cortázar y tantos otros. Imagínense por un momento que nosotras no existiéramos, en vez de leer a Sábato, lo tendrían que escuchar en un MP3, o por youtube. JA JA JA, ¡Que pavada no!. Piensen en un mundo sin nosotras.
Que sería de Neruda , de Poe ?, seguirían muertos y enterrados si no fuera por nosotras, ¿no es así?
Pero nosotras seguimos gritando sus versos, relatando sus cuentos y lo seguiremos haciendo cuando alguien nos lea.
Pero con este texto vamos a demostrar que no somos ningunas tontas y perdonen si lo ofendemos, pero estamos muy pero muy enojadas.
Para empezar le vamos a dejar la palabra a un grupo de compañeras que esta recaliente, pero dejemos que ellas se defiendan, conocen el problema mejor que todas.
Bueno, yo soy PUTA, ¡no se rían¡ ella es CULO, ella es BOLUDA, ahí un poco escondida esta CONCHA, y VERGA anda por ahí, haciéndose la linda. Y bueno, no voy a nombrar a todas. A nosotras nos juntaron, ¡SI!, nos juntaron ustedes en un conjunto al que nosotras no pertenecemos y no queremos pertenecer, al de las malas palabras. ¡Dejémonos de joder!, MIERDA no mato a nadie, SORETE tampoco, nunca hicieron el mal a nadie. No somos malas. Estamos bien poco en los textos, pero como nos usan en la calle, como se agreden con nosotras. Nosotras no tenemos la culpa de que ustedes saquen su mierda para afuera con nosotros. Usen a las científicas, pero no nos tomen por malas, porque ustedes son los MALOS, los que piensan mal. Cambien culo por cola o trasero, boludo por tonto, forro por pedante, hijo de puta por ladrón, o estafador. Quien dijo: ¡Ándate a la vagina de tu progenitora! en vez de ¡ANDATE A LA CONCHA DE TU MADRE!. En vez de decir, ME CAGASTE HIJO DE PUTA, digan, me defecaste hijo de ramera. Dejémonos de pavadas, estamos por algo, y por algo ustedes nos usan .Yo soy PUTA y hable por todas mis compañeras, hasta luego.
Quizás pasemos desapercibidas, por tontas herramientas, pero sabemos muy bien para que servimos. Estamos en todos los lugares, en las revistas, en el Billiken, en el cuaderno del diario íntimo, en el contrato de trabajo, y hasta en la Biblia. Hay tantas versiones de esta como palabras le cambiaron, si, tan solo un par de palabras cambiadas, cambiaron sus significados, CAMBIARON LAS RELIGIONES POR NOSOTRAS, miren si somos importantes. No vamos a profundizar, porque hay algunos más poderosos que nosotras y bueno, queremos que esto alguna vez se publique. (Sino lean la letra chica)
No somos tontas, no lo somos, pero le hacemos una apuesta, si no se rasca la cabeza en diez minutos, nos gano. Mire el reloj, ¿qué hora es?. Ahora piense en piojos, un montón de piojos en su cabeza limpia de champú aromatizado, no le pica, tiene cien en la nuca y van subiendo hacia la cima. No le pica. Acuérdese que tiene que aguantar diez minutos. PIOJOS, PIOJOS, PIOJOS, en la frente, arriba, siguen caminando por todos lados. JA JA JA, ¡aguante!
Si le resulta aburrido lo que decimos, deje de leer, pero se perderá el final, JA JA JA. Además no puede, JA JA JA, deje de leer ahora, NO PUEDE, se va a perder el final , y si lo lee NO LO ENTENDERA, JA JA JA, NOS APODERAMOS DE SU CABEZA.
Sin querer se dejo atrapar, mire como mueve la vista, no puede detener la lectura, inténtelo ?. No puede, ¡VIO!, podemos manejarlo como queramos y además otra cosa, hay UN ESPIRITU DETRÁS SUYO, Y SI NO ME CREE MIRE PARA ATRÁS. No sé de vuelta, era una broma. Pero sabemos lo que piensa, ahora piensa en UN RACIMO DE BABANAS y justo ahora dejo de pensarlo.
Creo que nos entendió, porque usted no es tonto, ¿no? , entonces no se lo explicamos.
Sabemos lo que piensa, si piensa, ¡JA!, bueno le pedimos disculpas, no lo queremos tomar por tonto, o es tonto?, JA JA JA, no se enoje, pero nos entiende, ¿NO?.
No somos tan tontas, los escritores, los periodistas, los políticos, los curas nos usan. Pero estamos cansadas, ¡SI!, basta de hablar y no decir nada. Estamos reunidas, aquí y en tantos libros, y somos las PALABRAS, acuérdense de nosotras, llevamos el conocimiento, el amor, el odio, la paz o tantas otras cosas.
Por último les decimos que estamos enojadas, pero también somos pacientes, nos íbamos a revelar, NOS IBAMOS A AMOTINAR.
Pero decidimos ser pacientes y esperar su reconocimiento.
No se olviden de nosotras, o algún día van a abrir un libro y van a encontrar lo que sigue a continuación…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

PANCHUSS, la palabra.
22 de septiembre de 2009


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sábado 19 de septiembre de 2009

LA CHICA DE SU CUENTO por Iván Ignacio

Cansado de tanto andar se sentó bajo la sombra de un árbol, sacó un bolígrafo y empezó a escribir. Sus pensamientos eran ideas sueltas e inconexas. Más que ideas, eran imágenes.
Pasó un buen rato en el parque, por sus gestos se podría adivinar que estuvo muy concentrado.
Una concentración pocas veces vista. La mirada perdida en las nubes, sus ojos no miraban nada, lo mismo le daba tenerlos abiertos o cerrados, estaba realmente soñando despierto.
Empezó a escribir, su mano se movía a toda velocidad, los movimientos de su brazo eran casi eléctricos. La hoja levantaba temperatura por la velocidad en que se rozaba la birome, la tinta no se terminaba de secar y su mano desfiguraba los recientes caracteres.


En algún momento, en algún párrafo, su bolígrafo dejó de servirle, ya seco y sin la tinta que le da utilidad, no hubo más remedio que buscar otro.
Cruzó la calle casi como un sonámbulo, se detuvo en el medio de la acera y levanto la vista.
Se encontraba a los pies de la biblioteca local, allí deberían prestarle algo para escribir.
Retomó el caudal de sus ideas muy rápido.
Tal vez por el imprevisto corte en la redacción o el cambio de lugar, ya no se sintió cómodo, empezó a sentir una emoción extraña, no era solo que estaba con la mente muy dispersa. En su mente surgió la idea de que la gente lo observaba. Creyó que le irían a robar su idea, que alguien copiaría su cuento. Empezó a mirar desafiante a quien levantara la cabeza, algunos bajaban la vista y seguían leyendo, otros se iban a otro lugar o le ignoraban.
Lentamente fue agachando la cabeza y siguió escribiendo, cada tanto recorría con la vista la sala buscando quien pudiera verle.
De a poco notó que salvo una persona, todas las demás permanecían en el mismo lugar cada vez que levantaba la cabeza. Esa persona era una mujer joven, que le miraba de reojo. En las veces que la vio, nunca percibió sus movimientos, pero si que se le estuvo acercando.
Incomodo y lleno de paranoias se metió nuevamente en su cuento; Estaba llegando al final, donde una mujer acechaba a un hombre para acabarlo inyectándole un veneno extraído de unas extrañas y tropicales algas marinas.
Sintió un ruido que lo alejo, esta mujer que se le acercaba, ya no estaba en su lugar, se había adelantado imperceptiblemente una posición, Ella lo miró a la pasada y siguió leyendo de su libro, era un tomo de biología marina.
Pero Él no le presto atención más que a su rostro, miraba el libro pero en cualquier momento ella no podría con el deseo de seguir espiando y harían contacto visual.
Finalmente luego de unos minutos pasó, cruzaron miradas, el la miró y dirigiéndose a ella muy desafiante le dijo: -¿Pasa algo?-.
-Si,.. ¿Seria tan amable de ver su reloj y decirme la hora?-.
El no podía creer, que el mismo y fugaz dialogo que rompió el silencio de la sala fuera lo último que acababa de escribir.
Palabra por palabra, como si fuera una obra de teatro. Su asombro le hizo olvidar responderle a la joven.
Volvió a su cuadernillo, unas hojas atrás, los rasgos de la mujer eran idénticos a los descriptos con tinta: joven, bonita aún sin maquillaje y vestida con ropa deportiva. Hubo algo que no entendió ¿por que le preguntó la hora si el no tenia reloj?
Volvió a revisar su texto y su personaje si lo tenia, se toco las muñecas y no sintió nada, revisó el bolsillo de su saco y encontró un reloj suizo de bolsillo bañado en oro. ¿De donde había salido?
Agacho su cabeza probo suerte, escribiendo el siguiente texto: “la luz en aquella sala se apagó misteriosa e inesperadamente, dando lugar a la huida de Rossi…” (era el intérprete de su cuento). Levanto la cabeza dando por seguro en que la luz se apagaba, miró la puerta pensando en retirarse sin ser visto.
Nada de esto pasó en ese momento, dirigió la visual al papel para seguir probando y se cortó la luz, Corrió hacia la puerta, quiso abrirla pero la encontró cerrada.
Sonó su celular, era un SMS, no identifico el número pero el texto decía: “Rossi estas en peligro”.
Quiso escribir en la oscuridad, se tiró al piso para apoyarse pero su mano se topó con otra que escribía en su cuaderno, le estaban escribiendo el final. Tocó esa mano que sostenía un bolígrafo, notó que era femenina, aún así la tomó con fuerza y la arrojó con brusquedad, solo el escribiría un final, uno que le ayudare; fue ahí cuando sintió un pinchazo en el cuello, de a poco perdió movilidad, se fue quedando duro. Las luces se prendieron, leyó el texto, debía morir, estaba todo escrito.

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miércoles 16 de septiembre de 2009

TALLER ABIERTO SEPTIEMBRE

Llegó septiembre y con él, el taller abierto.
Como ya todos saben una vez por mes publicamos el trabajo de nuestras visitas.
En este caso nos visitan Wilmar Zamora, Mónica Angelino y Rodolfo Avalos.
A continuación encontrarán una pequeña reseña de cada uno, luego, para leer sus textos, cliqueen "leer mas".

Wilmar Alexander Zamora tiene su blog: El Ultimo poema.
Nos cuenta que solo escribe porque en la poesía encontró una salida. Es de Tarragona España. Sus intereses son la poesía, el arte y la música.
Nos regala su poema "La semilla del Sentimiento"


Mónica Angelino tiene 50 años, vive en Gral. Rodríguez, provincia de Buenos Aires, la Argentina. En 2007 se publicó su libro artesanal “El vuelo” (Poesía de bolsillo). Fue incluída en las antologías “Sinfonía abierta”, “Frente al espejo”, “Poetas y narradores 2007”. Edita el cuadernillo de distribución gratuita “Poesía Pan Caliente”.
Nos regala su poema "porque me pertenece"
Pueden visitar su blog Fondo Oscuro

Rodolfo Avalos vive en Rosario, Argentina. Dicta un taller literario. Actualmente colabora en Lt 8 en un programa a la madrugada llamado “Compañero de la noche”
Cuenta con menciones de honor y un primer premio en certamen literario organizado en I.E.S Nº 28 “Olga Cossettini”
Nos regala su poema "Onírico"
Pueden visitar su blog El tiempo en las palabras.



La semilla del sentimiento por Wilmar Alexander Zamora
Dormiremos la tarde entre un jardín de sentimientos,
Rosas de amor, margaritas de felicidad,
Lirios sin dolor, y olvidaremos los claveles de la soledad,
El despertar será mano que riegue las semillas,
Para que crezcan mirando el sol,
Bajo las dulces nubes hechas con algodón de sueños.
Tomare tu mano,
Y observaremos las calidas brisas de la seguridad,
Caminare tus manos con mis dedos,
Y viviré tus días con todo mi tiempo,
Sonrojare mis labios con cada gota de tus besos,
Por que para mi tú eres el jardín de mis sentimientos,
Y mi corazón será la semilla que le dará la vida,
Para que cuando seamos viejos y comprendamos que nada es eterno,
En nuestra sala haya un ramo de flores,
Formado con cada uno de nuestros más bellos sentimiento.



Porque me pertenece por Mónica Angelino

Mis hilvanes
mis remiendos

aquella muñeca que perdí
y aún conservo

voy a llevarme todo

hasta la última sonrisa
que me dibujó
el espejo.



Onírico por Rodolfo Avalos
Tiembla el tiempo en tu pulso rojo
Tu espectro no necesita prisma
La luz fue primero palabra y oscuridad
Alma de poeta, eres almas continúa
Tu piel es para el último dolor: El de la daga.
El de la carne cuando se estira y no vuelve
cuando respira y te miente
Materia blanda, lágrima dura.
Fiera con garras de noche triste
Siempre hablando por el juguete mudo
Vuelve de tus muertos, no calles la necrofilia.
Poeta, poesía, piedad.
Y en la piedad: la rodilla pesada.
El dolor del justo y el injusto.
Lo amargo sangre que vence
Lo dulce: la astilla que nunca dejó de palpitar
en el árbol de donde cayó
Cruje el otoño en su otoño terrible
Alma de poeta, busca tu alma
cruza la gramática
anímate al abismo
El reflejo no es caída

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viernes 11 de septiembre de 2009

Otro destino. Por Noelia.

Partiendo de un ejercicio de Fabricio Simeoni, y de la primera frase, de Rubén Darío.
Nada más que maneras expresan lo distinto,
y un suspiro pasó volando,
arrasó al amor hacia otro destino.
Cayó del aire, que hacía su recorrido,
un destello de todo lo que nos dijimos.

Como fuegos artificiales encontré a la razón
explotando en un real colorido,
de que hay maneras y maneras de decirlo.
El aire me trajo la verdad
pensar de alguna u otra forma me es indistinto
porque en cuanto salga de mi boca lo que pienso
una lucha interna comienza,
y andá a saber lo que te digo!

El alma herida es el peor enemigo
quizás te ataques a ti mismo
lastimando un sueño cercano pero obstruido.
El remedio es caro, es difícil de encontrar
lo que queremos al hablar, se nos dificulta expresar,
y continuamos en la nada dando vueltas en círculos.

Quiero ver el árbol que no vi.
Desde qué lugar veo al cielo más lindo,
si me paro acá o allá,
cerca tuyo o más bien cerca mío.
Seguiré dando mis vueltas en círculos.
El mismo lugar no es igual si estoy sola,
quizás veo otras cosas pero ya no es lo mismo
No lo quiero ver
No me lo quiero imaginar
Doy media vuelta y busco otro camino.

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lunes 7 de septiembre de 2009

Mi última poesía por Lisandro

Todo tiene un principio
se empieza fresco y limpio
sonreí en letras día a día
y llore en soledad noche a noche
disfrutado los diferentes amoríos.

Pero algo esta pasando en mi corazón
porque ya no encuentra inspiración
no hay palabras para una estrofa
no hay frases para un poema
no hay letras para una canción.

Líneas sin sonrisas, sin lágrimas
hueca la mente hueca mi alma
nada me llena, nada llega
todo es monotonía en líneas
aburrido y acostado en mi cama.

Y hay un fin para todo sentimiento
para todo placer o sufrimiento
y haciendo un minuto de silencio
despido a mi poesía con tristeza
y tratare de recordarla estando contento.

Por un tiempo te doy muerte
quizás otro día te dé vida
pero basta… me cansé
Adiós poesía…

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jueves 3 de septiembre de 2009

LA CORNISA por Carla


- Bajá, bajá- grito Marianela al ver a su hermano jugar en la cornisa del Monoblock- Que mamá no quiere.
- y si total mamá no está mas- Le respondió.
- ¡Sí, esta ahí!- grito la nena señalándole una nube- ¡nos ve desde el cielo!
- no nos ve tonta, si no tiene ojos, ni cuerpo, ni nada- Le contestó su hermano.
- ¡Los ángeles si tienen ojos!- dijo llorando Marianela.
- Bueno, entonces me tiro. Si mamá es un ángel tiene alas, entonces sabe volar y me atrapa- contesto Diego tambaleándose en la cornisa.


Su hermana lo miro fijamente, enojada, confundida.
- Si te tiras me quedo solita…-
Diego miro a su hermanita de cuatro años, y dejo caer una lágrima. Se bajó de la cornisa y la abrazó con fuerza.
- Veni que te hago la leche- Dijo Diego llevándola a la cocina.
- ¿Cómo la hacia mamita? – Pregunta la nena inocentemente.
-Igual, igualita.
Los hermanos se sentaron a la mesa, y simularon que tomaban la leche, que había tostadas, facturas y bizcochitos.
- Tengo hambre.
- Yo también.
Y se quedaron mirando sin saber que hacer. Luego de unos momentos se tomaron de la mano y fueron a la habitación de su madre. Se acostaron uno a cada lado del cuerpo abrazándolo.
La policía llegó cuando los vecinos denunciaron el mal olor que salía del departamento.
Los niños vieron como sacaron el cuerpo de su madre. Le pidieron de comer a los policías pero los ignoraron y se fueron.
Se quedaron solos otra vez.
Diego recorrió la sala buscando algo para comer, pero en lugar de eso, lo que encontró fue un recorte de diario que hablaba de dos hermanitos fallecidos en un accidente.
Entonces fue en ese momento en que dejo de tener hambre.
Y fue en ese momento en que vio las alas en la espalda de su hermana.

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lunes 31 de agosto de 2009

UN HOMBRE QUE ME QUITA EL SUEÑO por Susana

Un hombre me quita el sueño…
Viejo cuento conocido,
pero lo que tiene de nuevo éste,
es tu nombre y el mío.
Un hombre con ojos buenos…
(Hay tantos por ahí perdidos…)
Un hombre con manos suaves….
y con sonrisa de niño...


Un hombre con armadura para cubrirse de daños.
Un hombre que no comprende,
que yo, solo quiero amarlo.
Un hombre me quita el sueño…
viejo cuento repetido…
si yo pudiera explicarle
que solo quiero cuidarlo…
si se quitara de a poco, peto, yelmo y collarines,
si me confiara su alma pura fresca y despejada,
si me otorgara la gracia de hablar sin tanta coraza,
podría contarle entonces
por que su amor me hace falta.

Un hombre me quita el sueño…
vaya Rey de mis suspiros….

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viernes 28 de agosto de 2009

TRABAJO GRUPAL: CONTINUANDO LA HISTORIA por Carla, Iván, Lisandro y Susana

Este es un trabajo grupal propuesto por Iván, que consistió en que cada uno comenzara una historia de cinco renglones, luego se le pasaba la hoja al compañero hasta completar la ronda.
El final de cada historia fue escrito por quien la empezó.
Los participantes fueron: Carla, Iván, Lisandro, Susana.
Para leer las historias hagan clic en Leer más.


HISTORIA I (Comienzo de Iván)
Salté del último peldaño para dejar una huella en el aceitoso piso del sótano. Extendí mi mano y presioné el interruptor de la luz. La luz destellada duro apenas un instante, se quemo la lamparita, pero la iluminación alcanzó para saber que no era aceite lo del piso, era sangre. (Iván)
Mire hacia todos lados, solo veía ese gran charco de sangre. Recordé el encendedor de mi bolsillo, lo prendí. El fuego iluminaba un poco y me dejo ver que después del charco había un rastro de sangre. Lo seguí, y me llevo a una puerta entreabierta. Con temor entré, y no podía creer lo que mis ojos me mostraban. (Carla)
Por toda la pequeña habitación había restos de animales, trazos de carne putrefacta, el olor me hizo tambalear; y en el medio de la dantesca escena estaba ella, tranquilamente meciéndose en su mecedora y tejiendo, con lo que me pareció que era cabello humano. (Susana)
Si, era ella, la tía Juana, la que todos la tenían como una santa, ella quien me regalaba bombones y siempre terminaba intoxicado.
Juana, la que creían loca, estaba loca, pero era bruja. Me miró, me sonrió, se saco del oído un isotopo lleno de cera y me dijo: - ¿Querés un chupetín?-. (Lisandro)
Di un paso atrás y luego otro. Una corriente de aire apagó el encendedor, al mismo tiempo cerró la puerta.
Penumbra total, prendí el encendedor y abrí la puerta, la escalera no estaba, desapareció. Perdido para siempre, el butano se acababa y la llama moría lentamente. La tía dijo: - Solo hay chupetines para comer-. (Iván)


HISTORIA II (Comienzo de Carla)
Y no se que le pasó. Un día me dejó de hablar.
Busque por todas las maneras de que me dijera que pasó. Hablé con sus padres, con sus amigos, con todos sus allegados, pero nadie tenía la respuesta. Ella la guardaba como un precioso secreto. (Carla)
Intenté justificarme, hasta rogarle, sin saber ni que justificaba ni que rogaba. Era mi mejor amiga, mi compañera de juegos desde el jardín; Si hasta nacimos el mismo día.
Su empecinado silencio me llenaba de dolor y se lo hice notar… pero ella, terca en su decisión de no hablarme. (Susana)
Entonces como veía que su postura no cambiaba, saque todas las fotografías de la pared de mi habitación en la que estábamos juntas, los adornos que me regaló y tiré todo por la ventana… Ella me vio, justo pasaba con el auto, y al otro día la encontré y la ignoré. (Lisandro)
Cuando llegué a mi casa de hacer las compras, dejé las bolsas en la mesada y fui al baño. En el botiquín vi una pomada vaginal que ella se había olvidado, creí que la había tirado.
Fui a mi habitación y lo primero que vi fue un recuerdo que ella me trajo de su viaje a Jujuy, miré a mí alrededor y no era lo único, estaba todo lo que había tirado, perfectamente acomodado. (Iván)
Entonces lo recordé, entendí porque ella no me hablaba, porque sus allegados no me decían nada, porque sus cosas seguían ahí.
Nunca las había tirado, estaba todo en mi cabeza, ella estaba en mi cabeza.
Porque cuando le confesé mi amor se rió a carcajadas, y la mate.
Aún siento su sangre en mis manos, porque todos los días me llegan sus fotos que me manda su familia, para que no olvide lo que hice, y las pego en la pared de mi celda, para verlas todas las mañanas cuando despierto. (Carla)


HISTORIA III (Comienzo de Lisandro)
Cansado de los sin sabores de la soledad porque no hay peor soledad que estar sin ella… Entonces al estar sin ella es estar en nada…. Y la nada no existe, solo es una palabra, una palabra vacía con cuatro letras. (Lichi)
Todo existe y nada escapa. Ni siquiera la nada se escapa. Cómo voy a estar sólo si estoy siempre acompañándome, cómo estar triste si e que después seré feliz y viceversa. Cansado de mí propia compañía no sé qué hacer, estoy desesperado. (Iván)
La desesperación me llevó a las calles, caminé sin cesar buscando algo que aliviará este dolor de estar sin ella. Cometí muchos errores, prostituí mi alma y mi cuerpo. Lo único que lograba era que el vacío en mi pecho se hiciera más grande. (Carla)
Cometí tantos errores!!!... ¿Cómo enmendarlos? ¿Cómo volver a los tiempos felices? ¿Cómo pedir perdón?. Una y otra vez me siento culpable y esta soledad que no me deja, que no me quiere dejar. Camina a mi lado por las calles que no me aparecen ningún alivio. O tal vez sí, tal vez la solución sea la alocada autopista… (Susana)
Pero está en reparación…solo me queda tirarme del puente…. Y ahí voy, me dirijo con los hombros cansados de soportar la cruz de esta espalda… y ahí voy, siento el aire en mi cara y la muerte en mi alma… Estoy a punto de tirarme y sonrío y lloro. Adiós soledad… Adiós vida. (Lichi)


HISTORIA IV (Comienzo de Susana)
Gregorio Carlos de la paz Villalba, era un empedernido jugador de póker.
Todo el dinero de su herencia lo había dilapidado en días enteros con sus noches completas jugando y apostando. (Susana)
No le quedo ni la mugre en los bolsillos…no le quedo ni los agujeros…Se lo ve por la calle con un changuito de supermercado por la avenida San Martín, algunos lo conocen por su nombre otros lo ignoran no lo reconocen por su cambio físico. (Lichi)
Cada día miraba en la agencia que había salido en la nacional.
A veces gritaba, lloraba tirado en el piso. Era cuando salía el 09. El 9 era el número que esa noche lloviznosa le tocó lo jugó y perdió.
Se juró que ese número le devolvería lo perdido, pero no tenía ni un mango para jugar…. (Iván)
Entonces comenzó a pedir por las calles también comenzó a robar.
Todo por conseguir el dinero para jugar el 9.
Pero lo que conseguía robando le empezó a gustar, obtenía mucho dinero.
Quería reconstruir su imperio y como la ambición pudo más de lo que estaba bien o mal, se convirtió en sicario.
Ya no le importaba el juego de números el juego de la muerte le atrajo mas…. (Carla)
En la locura de su ambición no medía consecuencias….
No sentía piedad, ya no sentía….
Por que lo primero que asesinó fue a su propia alma.
Cuentan los testigos que cuando la policía lo cercó para detenerlo jugó su última oportunidad.
Y otra vez perdió… malgastó una vez mas todo lo que le quedaba, perdió todo, por última vez…. (Susana)

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